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El director de Santiago 2023 acompañó a su esposa a un taller de cocina italiana

Harold Mayne-Nicholls y Kena Fernández, cubiertos de harina y amor

Samuel Ferreiro


Harold Mayne-Nicholls (62), director ejecutivo de Santiago 2023, encontró un huequito en su copadísima agenda para disfrutar un "domingo de pololeo" con su señora María Eugenia Fernández (60). El matrimonio asistió al taller "Amor y Pasta" realizado en el Hotel Sheraton, donde cocinaron fettuccinis y gnocchis, cantaron temas de Luis Miguel y Chayanne y terminaron completamente cubiertos de harina.
 "Unos amigos nos invitaron, fue el domingo en la tarde, como a las 18 horas. Había varias mesas para preparar distintos tipos de pasta. Estuvo entretenido porque tienen toda una dinámica, te ponen música, te hacen bailar, hay guerra de harina. Terminamos haciendo el trencito entre todos. Resultó genial así es que quedé con ganas de volver con mis niños y mis nueras", cuenta María Eugenia, más conocida como Kena.
¿Y Harold le pega  a la cocina, Kena?
"Yo soy pésima, pero Harold fue scout entonces siempre ha metido más manos. Pero lo que le fascina son las parrillas. Donde hay asado, él es el maestro parrillero".
Fernández y Mayne-Nicholls van a cumplir 37 años de casados en diciembre y se conocieron cuando estudiaban periodismo en la Universidad Católica. "Harold era mi mejor amigo, pero nos pusimos a pololear después del examen de grado. Fue un sólo año y ahí nos casamos. Ahora somos abuelos, es la mejor noticia, estamos chochos", explica la también periodista.
Mantener la llama del amor viva después de tanto tiempo nunca es fácil y menos con tanta reunión y compromiso, pero el ex presidente de la ANFP igual se las ingenia para pasar tiempo a solas con su mujer. "Nos gusta salir a caminar y lo hacemos una vez al día, durante 40 minutos, cuando se puede. Ahora con los Juegos Panamericanos ha llegado demasiado tarde. Pero cuando la montaña no va a Mahoma, Mahoma va a la montaña, jajajá. Lo he acompañado, no a las reuniones, pero sí a los eventos. O me sumo o me quedo afuera, eso he aprendido con mi marido", dice Fernández.
¿Han podido realizar sus caminatas igual?
"De repente le digo vamos a tomarnos un café, lo saco un rato a ver si puedo conversar porque siempre está con gente con la que trabaja. Tratamos de cruzar el Estadio Nacional, pero nunca llegamos porque lo van parando para pedirle fotos o saludarlo. Le digo que agradezca porque es puro cariño y buena energía, él lo sabe. Pero de repente me sorprende y me dice que tiene un camino secreto por detrás, que está cerrado y no pasa gente, entonces podemos caminar tranquilos".
Deben ser pocos sus ratos libres para compartir en familia.
"Cuando apareció esta pega lo apoyé, pero sabía que no iba a estar los fines de semana, que iba a llegar tarde y se iba a levantar temprano. El martes, por ejemplo, tenía una reunión a las 7 de la mañana en la Villa Panamericana. Se levanta como a las 6.30, sin hacer bulla, y se va a meter al Prince of Wales Country Club de La Reina a una pileta de agua fría que hay en el camarín. Se afeita ahí y después se va a trabajar. Me dice que si no lo hace no resiste el día, le empieza a dar sueño a la mitad. En general se acuesta después de la medianoche, apoya la cabeza en la almohada y se queda dormido".
¿Y alcanza a tomar desayuno en la casa al menos?
"No, ni eso. Yo le digo que van a creer que nos separamos porque ahora todos los días sale temprano vestido con buzo para ir a esa piscina. Ahora está con esa rutina de la piscina fría al revés porque antes también lo hacía, pero en nuestra casa y en la noche".
¿Por qué cree que a Harold le gusta tomar fierros calientes como Santiago 2023 o intentar traer a Bielsa a la Roja?
"Lo de Bielsa fue porque cuando le tocaba viajar a otros mundiales y ver que no estaba Chile sentía una pena grande. Quería ayudar a su país con lo que había aprendido afuera. Ahora creo que sintió lo mismo y tenía 140 días, poco tiempo. Me decía que era una lástima no haber llegado tres meses antes para no andar corriendo el último día, pero creo que resultó hermoso. Ojalá los Juegos Parapanamericanos también sean así".
El dirigente recién podrá descansar durante las últimas semanas de diciembre, cuando asista al tradicional viaje familiar de cierre de año. "Siempre lo hacemos, nos juntamos con nuestros hijos entre Navidad y Año Nuevo. Hemos ido a la Carretera Austral, a Rapa Nui, a Hornitos, así es que ahora trataremos de armar algo también", promete su esposa.