A los combos terminó una discordia laboral en el Hospital San José de Coronel. En el fragor de la Urgencia, dos médicos no se pusieron de acuerdo con un diagnóstico. “Fue por una paciente derivada de Ginecología a Medicina. El médico internista empezó a reclamarle al ginecólogo, se lanzaron en una discusión y el internista acudió a la agresión física”, contó el presidente de la Federación Nacional de Trabajadores de la Salud de Coronel, Víctor Carrasco (vea https://bit.ly/3J7E2a5).
En un lugar en que hay que decidir rápido y en que hay enfermedades que cruzan las distintas especialidades, es difícil para el paciente y para los doctores ponerse de acuerdo. Si bien un médico internista ve cosas distintas a las de un cirujano, hay enfermedades en que se topan con otras especialidades o con la medicina general. Por ejemplo, si quiere hacerse un chequeo, porque siente un dolor en el pecho o le cuesta respirar, puede ir a un médico general o a un internista. Este último tiene tres años más de estudio para sacar esa especialidad. Pero hay más factores que es bueno que tenga en cuenta a la hora de atenderse con un profesional de la salud. Y no solo para urgencias médicas.
¿Qué cosas ve un internista? “Nos especializamos en pacientes adultos sobre 15 años, en situaciones ambulatorias y hospitalarias, cubriendo toda la parte no quirúrgica”, explica la doctora Carolina Romero, médico internista de la Clínica Las Condes. Es variada la atención que prestan estos profesionales de la salud, aunque si usted tiene antecedentes familiares con patologías de difícil diagnóstico, como riesgo cardiovascular, enfermedades autoinmunes o infecciosas, un médico internista es lo ideal.
“Pesquisa activa de enfermedades” La doctora dice que los médicos internistas se dedican a la salud preventiva, a esos típicos chequeos en que no hay síntomas, pero que es mejor revisar de vez en cuando, y también a la “pesquisa activa de enfermedades como la hipertensión, la diabetes o los factores de riesgo que tenga cada paciente”, dice. Recomienda que si alguien tiene algún síntoma respiratorio, digestivo o “alguna dolencia crónica que tengamos, siempre es bueno partir con un médico internista, como para tratar algo que no sea quirúrgico”, menciona.
¿Y el médico general? Ante la duda de ir con el clásico médico general o con un internista, la doctora Romero dice que hay diferencias: “Manejamos un conocimiento mayor que un médico general”, asegura. “El médico internista tiene otros tres años de profundizar el conocimiento de las enfermedades, de diagnóstico y tratamiento, de las condiciones que pueda enfrentar un paciente adulto. Por lo demás, los médicos generales pueden ver a pacientes pediátricos y adultos, aunque no es la misma formación para ciertas patologías que el internista ha estudiado”, comenta.
Estilo Doctor House La médico internista Carolina Herrera, que trabaja en el hospital de la Fach, dice que en todas las carreras de medicina de Chile hay que pasar siete años “estudiando, practicando y demostrando que eres hábil en las cosas básicas. A partir de ese momento tú tienes que definir si tu vida va a ir hacia la cirugía, hacia la gineco obstetricia, hacia la siquiatría o hacia la pediatría, entre otras. Son cosas completamente distintas. Y la medicina interna es la otra opción”, comenta. “El médico internista es el que ve las cosas más específicas de cada patología. Estará facultado para hacer las especialidades, por lo tanto, puede estar centrado en enfermedades respiratorias, cardiovasculares, gastroenterología, traumatología o inmunología”, ejemplifica. En cuando a lo monetario, la doctora Herrera dice que no necesariamente “te entrega turnos tan bien remunerados, pero te da una visión de la medicina mucho más amplia. Es convertirte en Doctor House (en alusión a la famosa serie que retrata al médico genio que dirige equipo de diagnóstico). Todos los residentes de las unidades de cuidados críticos, las UCI, las Urgencias, deberían tener un médico internista, porque es alguien que tiene una experiencia mayor al médico general”, compara.
Dialogar “Las discusiones son muy habituales. Porque tú tienes reuniones con los infectólogos, los reumatólogos, los respirólogos. Hay enfermedades que cruzan todas esas fronteras, enfermedades raras y enfermedades comunes, enfermedades antiguas como enfermedades nuevas, como el Covid. Y tú tienes que dialogar y ser capacez de entender qué es lo mejor para el paciente. Normalmente, tenemos discusiones bien acaloradas en que tenemos posiciones distintas. ‘Se dializa, no se dializa, se va a la UCI, no se va a la UCI’, pero siempre buscando el mejor interés del paciente”, destaca la doctora Carolina Herrera.