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Campaña de Fundación Chile cuida el medioambiente: los modelos nuevos tienen mejor eficiencia energética

Hay 40% de descuento para comprar un refrigerador nuevo y reciclar el viejo

Joaquin Riveros

A l momento de optimizar el gasto de energía del hogar, echarle una mirada al refrigerador no es mala idea. Se estima que el 20% del consumo de energía de una vivienda se lo lleva este electrodoméstico. Una buena opción para reemplazarlo es la campaña Refriclaje, ejecutada por Fundación Chile, los ministerios de Energía y el de Medio Ambiente, y financiada por el Fondo Mundial para el Medio Ambiente e implementada por la Organización de Naciones Unidas (ONU).

La campaña, que partió el lunes y tuvo una primera etapa que terminó en enero pasado, busca reemplazar 1.600 refrigeradores, para lo cual entrega un cupón de descuento para comprar uno nuevo.

“Ofrecemos un descuento de 40% sobre los modelos adheridos, que son altamente eficientes, y además el retiro y reciclaje del antiguo gratis”, explica Maya Hirsch, jefa de proyectos de Fundación Chile.

“Pueden acceder todos quienes estén dispuestos a entregar su refrigerador antiguo y funcionando, y que no hayan sido beneficiados en la primera fase”, agrega Hirsch.

Para participar hay que inscribirse www.refriclaje.cl (o en el link https://bit.ly/36Vptap).

“Una vez hecha la inscripción, la persona recibe el cupón de descuento para comprar el nuevo refrigerador en Sodimac, que es nuestro partner. El descuento se hace sobre el precio de la tienda sin rebaja”, agrega Hirsch.

Hay cinco modelos disponibles: el LG GB33BPT, cuyo precio es de $559.990 y que con descuento queda en $335.994; el LG GB37MPP, que cuesta $619.990 y queda en $371.994; el Midea MRSB5-530G689WE, de $659.990 y que queda en $395.994; el Samsung RB27N4020S8/zs que cuesta $399.990 y queda en $239.994 y el Samsung RT25FARADS8/zs, cuyo valor normal es de $419.990 y que con descuento sale $251.994.

Por qué gasta tanto

Dos razones básicas hacen importante el retiro de los aparatos antiguos. Una, la gran ineficiencia en el consumo de energía y, dos, el impacto ambiental que la liberación de sus gases provoca.

“Los sistemas de refrigeración tradicional operan con un compresor que permite mover el refrigerante dentro de un circuito cerrado, transfiriendo el calor de los alimentos al ambiente, con lo que se produce el efecto de frío. Hoy los refrigeradores cuentan con compresores inverter, del alta eficiencia energética, que permiten una modulación de la capacidad de enfriamiento en función de la demanda térmica”, explica Rodrigo Paillaqueo, académico del departamento de Ingeniería Mecánica de la Usach.

“Los actuales, además, tienen termostatos de alta sensibilidad, sistemas de control integrado inteligente, que permiten seleccionar con precisión la temperatura establecida en el equipo, programar procesos de enfriamiento mas exigidos así como también más aliviados. Además, los nuevos tienen una mejor aislación térmica”, agrega.

Respecto al tema ambiental, Hirsch dimensiona su impacto.

“Muchas veces, cuando estos aparatos son abandonados, hay personas que les sacan el compresor para venderlo. Si se llegan a liberan sus gases refrigerantes, el daño a la capa de ozono es equivalente al de viajar en auto de Arica a Punta Arenas ida y vuelta”, explica.

“Los refrigerantes antiguos más usados eran el R12 CFC clorofluorocarbono y luego el R134a HCFC. El primero se dejó de usar por el daño a la capa de ozono en su liberación y el segundo se está reemplazando porque, a pesar de dañar mínimamente la capa de ozono en su liberación, presenta un alto impacto ambiental, por la alta huella de carbono de su fabricación. Hoy se está popularizando la implementación de R600a que es un refrigerante natural, que no presenta un impacto significativo ni en su liberación y tampoco en su obtención”, explica Paillaqueo.

En cuanto a consumo de energía, al comprar es importante fijarse en la etiqueta de eficiencia energética de los artefactos.

“En refrigeradores las etiquetas indican A, A+ y A++, donde la clase A++ es lo más eficiente. Además, la etiqueta informa el consumo mensual de energía, con lo que puede comparar entre diferentes refrigeradores y ver cuál consume menos energía. También en la etiqueta se incluyen las distintas prestaciones de cada equipo, como el volumen útil del refrigerador y la temperatura de congelamiento. Un refrigerador con etiqueta A++ puede consumir hasta 40% menos que un refrigerador convencional sin etiqueta”, explica el subsecretario de Energía, Julio Maturana.




19-07-2026