N ada hacía presagiar que en una tranquila y rutinaria actividad de mediodía en el palacio de La Moneda, el Presidente de la República Sebastián Piñera sufriría un incómodo episodio.
Se trataba de la conmemoración de los dos años de la detección del primer caso de Covid en Chile, donde se homenajeó a personas que ayudaron a controlar la pandemia, desde distintas áreas, entre ellas trabajadores de la salud, las FF.AA. las policías, funcionarios municipales, del mundo de las ciencias, la academia, las universidades, entre otros. Cerca de 200 invitados, entre ellos estaba David López, de 63, un recolector de basura que orgulloso vestía su uniforme de trabajo.
“Quiero agradecer, porque es un día de gratitud, de acción de gracias, muy sentida y muy profundamente, y sé que interpreto a todos mis compatriotas, a todos y cada uno de esos chilenos y chilenas, a esos héroes y trabajadores anónimos, a los cuales les debemos tanto”, comentó el mandatario. Don David, como casi, casi todos los presentes, aplaudieron en señal de aprobación.
Terminado el evento Piñera se mezcló con los invitados y se comenzó a sacar fotos con algunos invitados. El ambiente era distendido y la seguridad del Presiente observaba la escena, atenta, pero sin sobresaltos.
María Música 2.0 De pronto flash. En un microsegundo una joven mujer se acercó al Presidente y le vació el contenido de una botella de agua de medio litro en la cabeza, gritando “el peor”. El mandatario quedó todo mojado de la nuca hasta la cintura, por la espalda, por lo que debió sacarse la chaqueta mientras los equipos de seguridad de palacio sacaron rápidamente a la mujer, la que fue detenida y llevaba a la primera comisaría de Carabineros, donde se le realizó un control de identidad y fue identificada como Audrey Burgos, de 22 años, egresada de periodismo de la Universidad Alberto Hurtado.
“María Música quedó chica”, dijeron varios de los presentes para bajar la tensión del momento, recordando un hecho similar protagonizado en 2008 por la entonces ministra de Educación, Mónica Jiménez, quien recibió un jarro de agua en su rostro lanzado por la estudiante secundaria María Música Sepúlveda. Piñera decidió seguir compartiendo con los invitados, pese a la intención de la seguridad por sacarlo del lugar.
“No tiene la culpa” El vocero de gobierno, Jaime Bellolio, declaró: “Esto ocurre, entre otras cosas, porque hay personas que han justificado y normalizado la violencia política este último tiempo, y por tanto, nuestro máximo repudio al hecho de la violencia política que es exactamente lo contrario a la democracia”.
Las disculpas Luego, Piñera se juntó en su despacho con don David, a petición de él debido a que quería disculparse por lo ocurrido. A través de su Instagram el mandatario compartió detalles del momento. “Su abuelo vino a pedirme disculpas, las acepté y lo recibimos con el respeto que todos merece. Lamentable, usted no tiene ninguna responsabilidad”, dijo en una escena que completó con una apretón de manos y un abrazo.
A las 17:48 el comisario de la primera comisaría de Santiago, César Martínez, informó que, “se detuvo a una mujer adulta por atentado contra la autoridad”, explicando que la Fiscalía Centro Norte decidió dejarla en libertad, previa fijación de su domicilio. En el frontis del recinto policial estaban familiares y amigos de Audrey, que la esperaban con carteles de apoyo, como a una heroína. Ella decidió no emitir declaraciones. Don David, tampoco contestó los llamados de este diario.
“Esto ocurre porque hay personas que han justificado y normalizado la violencia política este último tiempo”
Jaime Bellolio, ministro vocero de gobierno