Cumpliendo un anhelo largamente soñado, el 2 de noviembre fue inaugurado el primer monumento público de cuerpo entero en bronce del general Juan Mackenna O’Reilly, prócer y héroe de la patria.
La fecha no podía ser más propicia, pues ese día se conmemora el desembarco y toma de Pisagua y, por ende, es el día aniversario de la rama de Ingenieros del Ejército de Chile.
El monumento está ubicado en la plaza Inés de Suárez, una de las más simbólicas e importantes de la comuna de Providencia, ubicada en las cercanías de Pocuro, entre Antonio Varas y Pedro de Valdivia.
Durante la ceremonia, presidida por el alcalde Cristián Labbé, y a la cual asistieron descendientes de Mackenna O’Reilly, habló el general de división Rodrigo Sánchez Casillas, comandante del Regimiento de Ingenieros “Lumaco”.
Tras ser develada la estatua, el alcalde Labbé dirigió unas palabras y luego se bendijo el monumento, y se colocaron ofrendas florales del Ejército, del Comando de Ingenieros del Ejército y del Regimiento Lumaco.
En representación de la familia intervino Patrick Cussen Mackenna, quien en un breve discurso resaltó la obra del general Juan Mackenna O’Reilly.
Su historia Hijo de Guillermo Mackenna y Leonor O’Reilly, el prócer y héroe de la patria nació en Choghen, en las vecindades de Dublín, Irlanda, el 26 de octubre de 1771. Fue llevado a España por su tío materno, el conde O’Reilly, en 1782, y nunca más volvió a su tierra natal.
A los 14 años se incorporó a la Real Academia de Matemáticas de Barcelona para estudiar ingeniería. Dos años después ingresó, con el grado de cadete, al Regimiento Irlanda y a los 21 años ya era ingeniero de los ejércitos reales. Partió a luchar contra los marroquíes y al volver terminó sus estudios, graduándose en 1791. Más tarde peleó contra Francia y en 1796 viajó a Lima, recomendado al virrey del Perú, Ambrosio O’Higgins.
Con la idea de reconstruir Osorno -destruida por el toqui Pelantaro-, O’Higgins lo envió como gobernador político y militar de esa ciudad del sur de Chile, bajo su directa dependencia.
En su calidad de ingeniero, Mackenna O’Reilly construyó edificaciones para escuelas y también el camino entre Osorno y Chiloé. Reedificó la ciudad y en 1809 ya estaba en Santiago, bajo las órdenes del gobernador Francisco García Carrasco.
Casado con la joven y hermosa Josefina Vicuña y Larraín, hija de una familia acaudalada de Santiago, en octubre de 1810 elaboró un macizo y estratégico Plan de Defensa del Reino de Chile. En 1811 fue nombrado gobernador de Valparaíso. Su actuación más notable en el campo de batalla durante la Independencia fue en Membrillar, en Ñuble, al norte del río Itata, donde rechazó a los realistas y les causó numerosas bajas. Herido, fue recibido luego como el héroe de la gesta.
Promovido a general de brigada por Bernardo O’Higgins, Mackenna O’Reilly fue nombrado comandante general de armas de Santiago. En 1813 se le ofreció el mando del Ejército, pero el lo rechazó, aduciendo que tal cargo le correspondía a O’Higgins.
En 1814, bajo el gobierno de José Miguel Carrera, fue desterrado a Cuyo, por discrepancias militares y políticas. Como producto de esa enemistad, Luis Carrera lo desafió a duelo. Murió en la refriega, cuando tenía 43 años de edad.
Dejó tres hijos: Félix Mackenna Vicuña, padre de los Mackenna Astorga; Juan Mackenna Vicuña, padre de los Mackenna Serrano, y Carmen Mackenna Vicuña, madre de los Vicuña Mackenna, entre los cuales brilló el historiador Benjamín Vicuña Mackenna.