Viajar durante un mes con una maleta de mano con 50 piezas dentro suena imposible. No para Mala Rodríguez. “Es un lujo, un arte saber doblar la ropa y hacer espacio. Es como jugar al tetris, hay que saber darle la vuelta”, dice la española que anoche se presentaba junto a Diego Torres en el Festival de Viña.
La maleta rosada mide 55 x 40 centímetros y en su interior lleva un par de zapatillas, zapatos con plataforma, “unas chancletas” (como le dice a sus sandalias) seis vestidos, diez poleras, tres jeans, dos buzos deportivos, ropa interior, sólo el marco de unos onderos lentes de sol Nina Ricci, maquillaje y cremas.
“Viajo con poco equipaje. He venido por un mes a Sudamérica y llevo esta maletita. Con agua y jabón y estamos al otro lado”, sostiene.
-¿Lavas todo tú, Mala?
-Tengo dos manos y todo lo que necesito para hacerlo. Vamos, que no tiene ciencia.