S ilvio Lescovich, 52 años, cultor del bajo perfil, llegó a Chile en 1994 para trabajar en el rubro textil junto a Ricardo Abumohor, en esa época presidente de la ANFP, sin sospechar siquiera que su arribo desde Argentina, marcaría el destino de varios jugadores chilenos en el Udinese de Italia. Ya instalado en Santiago, en forma paralela a sus obligaciones laborales, empezó a tejer una red de contactos en el mundo del fútbol, influenciado precisamente por el clan Abumohor.
Cinco años después, cada vez más metido en el ambiente pelotero, en una de las tantas reuniones sociales a los que asistió, conoció a su compatriota Jorge Cysterpiller, ex mánager de Diego Armando Maradona, y se convirtió en veedor de Udinese en Chile y Argentina. Junto al propio Cysterpiller, le dio el primer palo al gato cuando llevó a David Pizarro -a quien descubrió en el Sudamericano Sub 20 de Mar del Plata el 99-, a Italia. La buena campaña del porteño, consagró a Lescovich como el buscatalentos exclusivo del club en nuestro país.
“He llevado a todos los jugadores chilenos que han llegado al club. Es más, le puedo contar que recomendé a Mauricio Pinilla cuando él tenía 18 años, pero no resultó. La oferta no le satisfizo y Udinese tampoco insistió en su fichaje”, confiesa el ex futbolista, quien pasó por las divisiones inferiores de River Plate, equipo del que también es hincha.
-¿Cuál es su trabajo en concreto?
-Yo tengo que buscar al jugador de acuerdo a un perfil determinado, hacerle un seguimiento, recomendarlo cuando me parece que se trata de un futbolista que le puede interesar al club y si el club lo aprueba, me encargo de hablar con su representante y arreglar el viaje para llevarlo a Italia.
Lescovich, padre de Gustavo, que también es representante de jugadores en Argentina y Ecuador, María Paz, Patricio, Martina y Camila, está radicado en Santiago, pero cada año, entre julio y agosto, mientras se cierra el libro de pases en Europa, se va a vivir a Italia.
Desde que se desempeña como veedor de Udinese, el empresario trasandino ha llevado a nueve futbolistas chilenos al equipo de Friuli: David Pizarro, Michael Gana, Julio Gutiérrez, Nicolás Corvetto, Charles Aránguiz, Fabián Orellana, el juvenil César Valenzuela, Mauricio Isla y Alexis Sánchez, actualmente el jugador símbolo del club, tasado en 28 millones de euros, y por quien se dice existen ofertas de Inter de Milán, Manchester United y Chelsea, entre otros.
“Yo lo descubrí a Alexis cuando debutó en Cobreloa, a los 16 años”, advierte.
-¿A ver, cómo es eso de descubrir a Alexis Sánchez?
- Bueno, debo reconocer que fue Nelson Acosta quien me dijo que había un chico muy interesante en el equipo. Entonces lo fui a ver y lo seguí durante cuatro meses. De verdad me sorprendió. Pero como jugaba en regiones y no tenía mucha vitrina, le hice un CD con cuatro partidos suyos y lo mandé a Italia. Allá no lo conocían, no había mayores antecedentes de Sánchez, pero cuando lo vieron, me dijeron que había que comprarlo de inmediato.
El CD de Alexis fue a parar a las manos de Gino Pozzo, dueño de Udinese, quien se encarga personalmente de visar las contrataciones, previa consulta al ex mundialista italiano Andrea Carnevale, hoy gerente técnico del club. Luego, Lescovich se contactó con Fernando Felicevich, representante del Niño Maravilla y cerraron el fichaje.
“Con Mauricio Isla pasó algo similar. Después de verlo, lo llevamos a Italia junto a su agente Leonardo Rodríguez. Es un gran jugador. Afortunadamente nos ha ido bien, hemos tenido varios aciertos”, comenta el hombre que hizo famoso a Alexis Sánchez.
He llevado a todos los jugadores chilenos que han llegado a Udinese
Silvio Lescovich