La desopilante resurrección de Felipe Avello
Larry Moe
A sistimos esta semana, como cada año, a lo típico en vacaciones de invierno: el relleno desembozado al que se entregan los programas de TV al elevarse el número de gente frente al televisor. En “Sálvese quien pueda”, al menos, esta facilista práctica ha traído como buena noticia el reverdecimiento de laureles de Felipe Avello.
En el último tiempo el inclasificable bigotudo había visto restringido el tiempo de sus intervenciones hasta niveles ridículos. No podía decir una palabra sin que los demás panelistas se le fueran encima y lo acallaran como si fuera un crío insolente con intimidantes gritos de “¡Feliiiiipe!”.
Me alegra por eso verlo en su salsa despachando desde Fantasilandia, secundado por Juan Pablo Queraltó. El divertimento central es el concurso “Gánesela al Tagadá”, juego en el que semicelebridades femeninas ponen en juego todo su sentido del equilibrio premunidas de cascos protectores, coderas y rodilleras.
Acá lo más gracioso es el relato que realizan Avello y Queraltó de los pormenores del certamen, muy al estilo del que hacen los conductores latinos de la lucha libre americana. Felipe dijo el martes que Luli ponceó con un pokemón mientras duró el juego, que la uruguaya Micaela Riveros tiene siete dedos en cada mano (ayer lo reiteró y agregó que cuatro de ellos serán cercenados), que Daniela Gómez se sometió a un implante ¡de pubis! y “reveló” que Dominique Gallego es madre de tres hijos. Además de presentar al Presidente Jorge Alessandri, “que se levantó de su tumba” para venir a ver la dinámica y decir que la multitud de curiosos que observaba lo que pasaba en el parque de diversiones portaba lanzas.
Más delirio tuvimos ayer: Avello prosiguió su performance bautizando la competencia como “campeonato paraolímpico de Tagadá”, informando que cuando nació Paula Zegers su madre quiso comerse la placenta y postulando a Marisela Santibáñez como nueva ministra de Cultura.
El bueno de Queraltó no se quedó atrás a la hora de atizar el surrealismo: dio como medidas de una desconocida cordobesa las de 100-60-57 (inmediatamente bautizada por René Naranjo como “la mujer embudo”). Y, como marrasquino de este deschavetado cóctel, al brincar al ritmo de una canción de King África cuyo mensaje a la sociedad se puede resumir en “y salta, y salta, salta, salta”, Micaela Riveros mostró una y otra vez su pezón izquierdo. Avello está de vuelta.
Escándalo en La Querencia: Violetita está embarazada
¿Quién será el padre?
Era el cumpleaños de Teresita (Celine Reymond) y la fiesta en “El señor de La Querencia” iba viento en popa hasta que Violeta (Antonia Santamaría) empezó a sentirse mareada. Luego le dieron náuseas y todo estuvo claro. María (Paty López), su madre, quedó pálida y sentenció: “Estás embarazada”.
El resto fueron lágrimas culposas de la china junior hasta que tuvo que terminar confesando que se había acostado con Luis Emilio, el hijo del hacendado. Ahí fue cuando María casi se desmaya: “Ahora no vamos a saber ni siquiera quién es el padre de tu guagua”. Pero según Violetita el papá seguro que es el heredero y no el patrón que abusó de ella.
“Cuando Luis Emilio lo sepa se va a alegrar”, aventuró a decir la joven para tranquilizar a su madre. Pero Paty López reaccionó furibunda. “Estay esperando un huacho, nadie se va a poner contento… Cuando esto se sepa, hija, vas a tener que irte de La Querencia”, lanzó.