A Carolina no le gustan los futbolistas
Marcelo Baroni, ex pololo y amigo de La Rancherita
H ace tres años y medio, Carolina Molina dejó su Quillota natal para probar suerte en Santiago. Al poco tiempo, ya era conocida en el medio como La Rancherita y era parte del glorioso Team Mekano.
En esa época conoció a Marcelo Baroni, un productor de eventos que contrataba a chicos del programa de Mega para sus producciones. Y se enamoró rápidamente.
A los pocos meses figuraban viviendo juntos, bajo un techo que compartieron por más de dos años, hasta que Molina terminó su relación con Baroni por las pantallas de “Mira quien habla”. Fue cuando confesó ser la polola del futbolista Arturo Vidal.
Pese a todo, sigue vinculado a Carolina. Las heridas ya sanaron y hoy mantienen una profunda amistad. “Somos amigos y hablamos constantemente. De hecho, la semana pasada estuve dos veces con ella y nunca me dijo que estaba con alguien”, dijo ayer Baroni.
-¿Cómo es La Rancherita en la cotidianidad?
-Normal, en la casa es como cualquier persona, ahí no es artista. Carolina es una mujer excelente, una mina muy buena que no tiene amigos.
-Pero parece que le caen bien los peloteros…
-Es que a Carolina no le gustan los futbolistas, no son su tipo realmente. Esas son cuestiones que le cuelgan, casi como parte de su trabajo. A ella le gustan los tipos normales, pero se puede enamorar de cualquiera.