Comandos que rescataron a Ingrid tomaron clases de actuación
Se prepararon durante dos semanas antes de entrar en acción
“Saben que pueden morir o quedar secuestrados en la selva”. Así despidió el general Freddy Padilla, comandante de las fuerzas militares de Colombia, a los ocho comandos que liberaron a Ingrid Betancourt.
De acuerdo a las nuevas revelaciones, la denominada “Operación Jaque” comenzó a gestarse hace cinco meses, cuando el Ejército detectó a los tres secuestrados estadounidenses mientras se bañaban en el río Aporis. En esta etapa se contó con la colaboración de Washington, a través de la colocación en la selva de sofisticados aparatos para enviar señales a un satélite. Padilla relató que ese fue el punto de partida de la difícil operación que para él mismo, cuando se la plantearon, era “descabellada”.
El plan parecía sencillo: a César, cabecilla del frente 1 de las Farc, se le haría creer que el nuevo jefe de la guerrilla, Alfonso Cano, le había pedido trasladar a los cautivos hasta su propio escondite en otra región de Colombia. A César se le darían instrucciones precisas: llevar a los secuestrados a un punto en la selva, donde debían esperar la llegada de la comisión humanitaria en un helicóptero y subir a los rehenes.
Pero venía otro punto difícil: contarle el plan al presidente Uribe y que éste diera la autorización.
Uribe escuchó con interés a los generales, meditó y dándose unas palmadas en las piernas, gritó: “¡Ya! ¡Yo asumo la responsabilidad política!”.
Luego vino la elección de los ocho comandos. Cuatro se harían pasar por miembros de la Comisión Humanitaria; dos como enlaces con la guerrilla y otros dos como periodistas.
La planificación fue tan metódica, que dos semanas antes de entrar en acción los hombres tomaron un curso de arte dramático. Nada se podía dejar al azar.
El miércoles, y mientras estaban a tres mil metros de altura, los comandos se lanzaron sobre los guerrilleros César y Gafas y los maniataron. Luego los secuestrados escucharon: “Somos del Ejército de Colombia”.
Así, en poco más de 22 minutos y tras cinco meses de planificación, había concluido con éxito la “Operación Jaque”.
Rebeldes enfrentan la justicia y las cámaras
Muestran a los dos captores retenidos
“Vi al comandante César, quien por tantos años había sido tan cruel con nosotros, empelotado y con los ojos vendados”, cuenta Ingrid Betancourt sobre Gerardo Aguilar Ramírez, del frente primero de las Farc y también conocido como el “carcelero mayor” por su brutal trato a los cautivos y quien fue mostrado hoy a la prensa, junto con su compañero Alexander Farfán, alias “Gafas”. Ninguno quiso pronunciarse frente a los medios.
La Fiscalía investiga al “comandante César” por secuestro, homicidio, terrorismo y hurto. Y según medios locales, la justicia estadounidense podría pedir la extradición por el rapto de los tres norteamericanos: Marc Gonsalves, Thomas Howes y Keith Stansell.
Voló a París y verá al Papa
No han pasado ni 72 horas desde su liberación de las Farc y a Ingrid Betancourt ya le llueven invitaciones de los principales líderes mundiales, quienes hacen fila para reunirse con la ex candidata presidencial colombiana.
Hoy Betancourt, junto a sus dos maridos e hijos, será recibida como heroína en el palacio del Elíseo por el presidente francés, Nicolás Sarkozy.
Pero el mandatario francés no es el único notable que la espera. El Papa Benedicto XVI ya tendría agendada una cita con Ingrid y su familia para la próxima semana. Eso sí, el día aún está por ser determinado.