Karla Rubilar habla de su choque: Fue como una película de acción
La semana pasada estuvo al borde de un parto prematuro
P or estos días Karla Rubilar tiene mucho tiempo y lo dedica a fabricar moscas. Moscas grandes, moscas chicas, moscas con piel de conejo, moscas con piel de ciervo. Moscas para pescar que serán utilizadas por la diputada un buen rato después de que “se mejore”, como dicen en los parajes sureños donde, junto a su pareja, suelen ir a tirar sus cañas en busca de un inocente pez que muerda estos insectos artificiales.
Desde el viernes de la semana pasada la doctora Rubilar está con reposo absoluto. Y no por voluntad propia, ya que se vio implicada de rebote en un accidente que si bien no le causó mayores rasguños, la tuvo a punto de dar a luz prematuramente a su guagua. Ya no hay excusas para desobedecer a su médico personal.
“El viernes era mi último día de actividades y había ido a un programa de televisión a hablar sobre derechos humanos”, rememora la diputada.“De repente veo que un auto se me viene encima. Alcancé a maniobrar, pero igual me pegó un pequeño choquecito, que fue casi nada. Entonces vi cómo este jeep choca con una barra de contención, derrapa unos cien metros y da vueltas. Fue como una película de acción”.
Rubilar dice que lo primero que afloró fue su instinto médico, que la llevó a ver el estado de los ocupantes del jeep. Ellos estaban con lesiones menores. Entonces apareció el instinto de madre, que al sentir que la guagua dentro de su barriga no se movía, hizo que todo se tornara confuso.
-Las contracciones fueron producto del estrés, tengo entendido.
-Cuando me vino el shock me empecé a preocupar porque, camino a la clínica, la guagüita no se movía nada. Ahí empezó todo el estrés. A mí no me dolía nada, pero después empezaron las contracciones y me vino una angustia grande de pensar que el bebé podía nacer antes.
-Se dijo que lo tendría el viernes, después esta semana…
-El viernes entré a pre parto. Me mandaron a pedir la ropa, estaba todo preparado para tener la guagua. En la noche las contracciones pararon y pensando que la guagüita estaba bien, me quedé tranquila.
-Imagino que en algún minuto pensó lo peor.
-Me pasé ene rollos cuando noté que la guagua no se movía. De hecho al día siguiente me empezaron a doler los machucones. El primer día todos los rollos me los pasé con el bebé.
-¿Cómo está la guagua?
-Bien. La última ecografía me la hice el sábado y sólo hay que esperar que crezca un poco más, así es que estoy en reposo absoluto, muy regaloneada.
Lorenzini disparó a matar contra el ministro Andrés Velasco
Furioso, se quejó de alta inflación, bajo crecimiento y excesivo desempleo
Sin respirar, Pablo Lorenzini apuntó su verborrea al ministro de Hacienda, Andrés Velasco. La alta inflación despertó la indignación del diputado DC, quien se quejó que el dueño de la billetera fiscal ha ignorado a algunos congresistas.
“Estoy confundido. Estamos con una inflación del 9 por ciento, con un crecimiento de menos del 4 por ciento y con un desempleo sobre el 8 por ciento. Es el peor de los mundos. No entiendo nada porque se supone que las finanzas están controladas”, recalcó.
Sin pausa, se preguntó: “¿Qué le decimos a la gente? ¿Sarkozy tiene la culpa de lo que pasa en Chile, o Bush? Dicen que son problemas internacionales. El Banco Central decía que la inflación estaría entre el 2 y el 4 por ciento, para eso les pagamos”, siguió en su descargo.
Luego vino la crítica más afilada al esposo de Consuelo Saavedra. “No hay que tener 40 mil millones de dólares posados en la banca internacional. Tomemos un poquito, no nos volvamos populistas, y reactive esta economía. Hay que dejar a Harvard afuera, esto es Chile”.
El maulino añadió que espera que Velasco “tome en serio lo que está pasando o nos diga de una vez por todas que quiere tomar los 40 mil millones de dólares y dejárselos a Piñera”.
Ni alcaldesa ni diputada
Sólo madre e hija. Por un rato
Para Vicky Barahona, madre de Karla y alcaldesa de Renca, el viernes pasado vino a coronar unos días densos, marcados por cuestionamientos a su probidad como edil y acusaciones de acoso sexual.
“Yo tengo la tranquilidad grande de saber quién es la mamá. La conozco hace 31 años y sé que hay personas malintencionadas que tratan de homologar situaciones de otros municipios con el de ella”, dice Rubilar. Y reflexiona: “En el momento del accidente nos quitamos el rol de alcaldesa y diputada y nos convertimos en mamá e hija. Estos días han servido para replantearse lo que realmente importa”.