Lavín le compra a Zalaquett: Está empatado con Ravinet
Dos cafés cortados en gesto público
P ablo Zalaquett y Joaquín Lavín llegaron en autos separados. A esa hora había un taco endemoniado en Vitacura, por lo que el ex candidato presidencial se bajó del vehículo y optó por caminar media cuadra hasta el Tavelli, el café predilecto por figuras políticas para dar señales de todo tipo.
Ambos entraron y luego salieron del local. “Es mejor el mono afuera”, lanzó un camarógrafo interesado en que el sol matinal iluminara el encuentro que selló la alianza entre el ex alcalde de Santiago y el aspirante de la UDI que quiere suceder a Raúl Alcaíno.
Pidieron dos cafés cortados. El actual jefe comunal de La Florida extendió aparatosamente un mapa de Santiago sobre la mesa, que sólo tenía encima un azucarero y endulzante dietético en pequeños sobres.
Ante las cámaras, Zalaquett preguntaba, escuchaba las respuestas de Lavín y tomaba apuntes. Escribía también en un rincón del mapa de la comuna que quiere administrar. A petición de un asesor del floridano, las cámaras dejaron de registrar la reunión.
Lavín tomó el café más rápido que Zalaquett, quien ocupó varios minutos en escribir lo que le decía su mentor.
Cuando los cortados dejaron de humear, ambos se levantaron con ganas de explicar qué significaba la pública convocatoria.
“Conozco la comuna de Santiago y a su gente. Sé lo que quieren y sienten. Por eso Pablo Zalaquett responde a lo que necesitan, un alcalde de terreno, jugado y de 24 horas”, promocionó Lavín.
Respecto de la competencia RN, dijo que “no conozco tanto a Roberto Fantuzzi como sí a Pablo. Sé lo que vale”.
Joaco lució en extremo optimista por el futuro de su adiestrado. “Le va a ganar a Jaime Ravinet. Las encuestas que he visto dicen que están en empate técnico”, describió.
Tras la apología, el ex abanderado gremialista agradeció y se esfumó. No tenía ganas de hablar de otra cosa, ni de la corrupción en otros municipios UDI ni del posible matrimonio de su primogénito.
Pablo Zalaquett sí estaba dispuesto a, al menos, comentar lo que le viene a algunos municipios gremialistas. De partida, no pone las manos al fuego ni por Carolina Plaza ni por Gonzalo Cornejo, de Huechuraba y Recoleta. “Los conozco harto, pero a estas altura de la vida creo que hay que esperar lo que diga la justicia”, acotó.
Agregó que “si uno va a casi todas las comunas de Chile y la Contraloría indaga en las municipalidades de la Concertación, va a encontrar miles de situaciones”. Zalaquett apuntó que no se reunieron en Santiago “por factor tiempo de Joaquín, para adecuarme a su agenda”.
Trivelli: Fue una mala señal
Santiago vs Vitacura
Marcelo Trivelli -quien registra recordadas citas políticas en alguno de los Tavelli- define al café como “un buen lugar para reunirse de cara a la gente”.
Eso sí, el precandidato repara en que “fue una mala señal porque se reunieron en Vitacura, mientras quienes votan viven en Santiago”.
A modo de ejercicio, el ex intendente metropolitano menciona con un dejo irónico otros lugares indicados para reuniones y actos simbólicos: “El Café Torres, el Rincón de los Canallas, el Mercado Central, por último el mall en La Florida”.
Como especialista en comunicaciones, Trivelli califica la cita de los UDI de “oferta audiovisual atractiva”. Sobre la explicación de Zalaquett respecto del lugar del encuentro recalca que “es una mala excusa porque eso significa que Zalaquett era la última prioridad en la agenda de Lavín”.