Otro puñal: Ivanovic también fue eliminada
La china Jie Zheng, 133 del mundo, sacó del torneo a la número uno
M ientras las hermanas Williams se soban las manos por la forma en que se les despeja el cuadro, los aficionados de Wimbledon lamentan por segundo día la eliminación de una de sus jugadoras predilectas. Al luto general por la partida de la rusa María Sharapova se suma ahora el tropiezo de la serbia Ana Ivanovic, que en medio de su desazón esperaba estrenar de otra manera su flamante número uno mundial.
La responsable de que los organizadores del certamen inglés estén con la cara hasta más abajo del piso es la menuda china Jie Zheng, número 133 mundial, quien no perdonó la falta de solidez de la bella Ivanovic, imponiéndose con asombrosa facilidad en dos capítulos, por 6/1 y 6/4. Sin duda que la china, de 24 años, juega mucho mejor de lo que muestra su actual clasificación (fue 27 en 2006 y se desplomó al perderse media temporada en 2007 por lesión). Ojo con ella para los Juegos de Beijing, donde estará cómoda de local.
Sin ánimo de restar méritos al trabajo de su rival, Ivanovic buscó algunas respuestas a su decepcionante campeonato. “No tuve una preparación tan buena como esperaba porque necesitaba algún tiempo de descanso, así que no entrené”, declaró Ivanovic entre suspiros. “Ser número uno mundial supone un poco de presión. Han sido unas semanas de grandes emociones y todo tiene un límite”, dijo la europea.
El contraste se vivía en la pista central, donde el suizo Roger Federer avanzó en tres sets a los octavos de final, donde retará a Lleyton Hewitt.
El pulpo, la obsesión de Nadal
Estar lejos de casa y seguir disfrutando de los mismos sabores a los que se está acostumbrado es una suerte, y el español Rafael Nadal la tiene mientras está en Wimbledon. Desde que asiste al torneo, mantiene el rito de visitar el restaurante El Cambio de Tercio, su preferido en Londres, el cual es reconocido como el mejor restaurante español fuera de España. Allí, el número dos del mundo recarga gasolina y proteínas en generosas cantidades con su plato favorito: el pulpo. “Amo ese restaurante desde que entré la primera vez, hace años, y si tengo que elegir de lo que tienen en la carta sin duda que me quedo con el pulpo. Me encanta como lo preparan”, confiesa Nadal, quien suele invitar al propietario del local al palco de Wimbledon para que vea de cerca sus hazañas. Buen canje para un placer perfecto: tenis y comida.
Bjorkman abandona las pistas
El viejo y querido Jonas Bjorkman, un sueco que entró al tenis cuando Marcelo Ríos recién era un niño y que pertenece a la generación de los ya retirados Andre Agassi y Pete Sampras, anunció su definitivo adiós cuando la temporada concluya.
A los 36 años, el eximio doblista mira con nostalgia sus 17 años de brillante carrera, donde asoman nueve títulos de Grand Slam en dobles y el número uno en el ránking de la misma especialidad. También fue precursor del serbio Novak Djokovic en el arte de las imitaciones y sus versiones de John McEnroe y Boris Becker son de antología.
27
Fue el número de inútiles aces que anotó Andy Roddick en su derrota de cuatro sets ante el serbio Janko Tipsarevic. El máximo cañonero de la década lleva varios meses en la rodada, sin amarrar un resultado conforme a sus pergaminos y caer por primera vez en ocho años en una segunda ronda le dolió al ex pupilo de Jimmy Connors. Lo que está claro es que el saque, el argumento que antes le permitía desnivelar los encuentros, hoy ya no le basta al estadounidense.