Cari: ¿Cenicienta o bruja?
Luis Pedro Correa
E sto me huele a cuento, pero al revés. ¿Se acuerda de la Cenicienta? Ella, la niña dulce, buena, regia y que debía aguantar a sus insoportables hermanas. Sí, así era Carolina Bastías cuando uno la veía hace un par de meses en medio de un reality. Una di-vi-na.
Ahora, en la vida real, anda toda peleadora y, de verdad, con un carácter que no tiene nada que envidiarles a las hermanas de la Cenicienta. A la defensiva siempre y como enojada con el resto del mundo.
No, pues. Si va a andar con esa cara, le van a salir arrugas lueguito y antes de los 30 años su rostro va a pedir a gritos un lifting. Horror de horrores. Mejor lo pensamos, ¿no?
Consejo: ¡Cálmate, niña! Eres condenadamente bonita. Guapa por naturaleza y tienes cara y cuerpo para marcar diferencias estéticas en la TV. ¿Y la simpatía? A Raquel Argandoña le alcanzó con ser bonita nada más, pero es una excepción, así que a andar más sonriente por la vida y especialmente frente a las cámaras.
Me acuerdo que en París, Cari parecía una princesa y en la capital universal del buen gusto, la ciudad del estilo y de la moda, verse ultra bárbara es todo un mérito (sí, aunque haya tenido un ejército detrás preocupada de ella). Obvio. El envase estaba y era estupendo. Ideal para convertirse en un ícono fashion. Topísimo.
De vuelta, cuando le tocó salir al mundo vestida con su ropero, la señorita Bastías dio algunas luces de que en el paladar algo quedó de la vanguardia parisina. Lindos jeans, lindas botas, bonitos abrigos y, por supuesto, el toque chic del momento: lindas gorras. La moda empieza por la cabeza y para una melena larga, rubia y lisa es un complemento perfecto. Una inyección de glamour. Sienna Miller, Lindsay Lohan y Victoria Beckham los usan siempre y de todas maneras es un detalle que esta temporada está llamado a convertirse en tendencia.
Bella y estilosa, ¿qué más pedir Cari? Un poquito de paz, unas cuantas sonrisas y esa dulzura que hoy parece amarga. No es mucho, sólo lo suficiente para ser la Cenicienta y no una bruja.
Para tanto enojo: vas a necesitar un lifting.
Patty reveló secreto de la Raca: hilos tensores para estirarse las arrugas
En Animal nocturno la opinóloga echó al agua a su yunta
Sin mucha presión, igual que cuando se aprieta un pan con palta, anoche Patricia Maldonado echó al agua a su inseparable amiga Raquel Argandoña.
En “Animal nocturno” la panelista de “Mucho gusto” desclasificó un antiguo archivo y a la animadora de “Vértigo” el glamour se le fue a las pailas.
“Hace muchos años la champaña le pasó la cuenta a la Raquel... A medida que más tomaba peor lucía... tanto así que hasta los hilos (tensores) que usaba (en la frente) para las arrugas se le soltaron”, contó la Maldo.
La revelación provocó la carcajada inmediata de Felipe Camiroaga, que sabía del tema: “Ah, esos hilos del Pato Araya (estilista top amigo de los famosos)”, agregó. Y la Pata siguió escarbando en la retrofarándula.
“Hasta con un ojo cerrado terminó hablando la Raquel esa noche. Ella me hizo jurarle que nunca le contaría a nadie este episodio”, dijo la opinóloga de Mega.
“¿No te da miedo que la Argandoña ahora contraataque?”, la inquirió Camiroaga. “No, no puede decir nada porque en Canal 13 la tienen bien calladita”, afirmó la Maldo con cara de triunfo.