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Padre del obrero que murió aplastado: Era un buen maestro

Una losa le cayó encima a Alexis Burboa

“Su esposa lo llamaba al celular para saber por qué se demoraba tanto”, recordó Jacqueline Acevedo, refiriéndose a la tarde del sábado, cuando eran más de las dos y media y su cuñado, el obrero de la construcción Alexis Burboa, no llegaba a almorzar.

Horas más tarde, la esposa de este carpintero de 42 años se enteró de que su marido había muerto al desplomarse una losa que había ido a revisar, en el edificio en construcción de Lyon con 11 de Septiembre.

Al día siguiente los vecinos se agruparon en la casa del trabajador, ubicada en un angosto pasaje de la comuna de Cerro Navia. Allí esperaron pacientes que llegara la carroza fúnebre para comenzar el velorio.

“Llevaba más de veinte años trabajando en construcción”, dijo Jacqueline.

El obrero estaba a punto de terminar el segundo piso de su casa. Le faltaba sólo forrar las paredes y poner las puertas.

Tenía una esposa, dos hijos, de 14 y de 21 años, dos nietos y dos padres que ya habían sufrido la muerte del único hermano que tuvo, justo un año antes.

En una casa ubicada a sólo una cuadra, el papá de Alexis, Juan Burboa, de 67 años y reparador de televisores, contó que su hijo lo ayudaba económicamente, porque “últimamente ya nadie repara sus cosas”.

Este padre se levantó unos minutos de su cama y se sentó en un sillón. “Éramos amigos. Era muy buen hijo”, aseguró.

Recordó que a Alexis “siempre lo buscaban en las pegas porque era un buen maestro” y que “había hecho unos cursos para ser yesero y capataz”. Sin embargo, su especialidad era la carpintería.

En la construcción de la Inmobiliaria Paz, Alexis había entrado a trabajar recién el lunes pasado, cinco días antes de morir.

Juan Burboa siente que lo que le ocurrió a su hijo no tiene que ver con el destino ni con la mala suerte. Agrega que si hubiera alguna indemnización, debería ser para su nuera.

“Nos íbamos a juntar”, se acordó súbitamente, con motivo del Día del Padre. “La manerita de celebrar”, dijo con amargura.

La construcción es un trabajo sacrificado

Hablan colegas

Para los amigos del obrero Alexis Burboa, la razón de la tragedia se relaciona con el sistema en que se ejecutan las obras en general.

“La construcción es un trabajo sacrificado, porque cada 20 minutos puede llegar un camión de concreto y en esos minutos uno debe llenar la losa y hacer pilares”, explica Claudio Neira, amigo de Alexis que también trabajó con él.

Su colega Manuel Valdés cuenta que en el proceso se deben primero hacer las placas, la carpintería, luego los fierros y finalmente se agrega el hormigón, pero asegura que “actualmente se hace todo junto”.

Hugo Bizama, otro amigo de Alexis que se desempeña como supervisor de obras, habla de una “sobrepresión”, que obliga a terminar los trabajos en plazos ajustados.

“El ciento por ciento de calidad muchas veces no se logra”, asegura.

 
 
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