Carabineros enjauló por fin al peligroso Cacatúa
Luis Hermosilla Rojas robó en Ñuñoa y en Vitacura
C on sólo 18 años, Luis Arturo Hermosilla Rojas ya se había ganado un apodo en el hampa: “El Cacatúa”, le decían, por el pájaro albino de pico aguzado y copete, que siempre acompañaba al ochentero detective Baretta.
No está claro si de la cacatúa Hermosilla Rojas tenía la nariz, la labia o el corte de pelo, pero lo que sí se sabe es que a sus cortos años su carrera delictual, que ya emprendía vuelo, perdió súbitamente las alas.
Imputado de haber cometido robos a casas del sector oriente, el 4 y el 6 de junio, “El Cacatúa” estaba en la mira de Carabineros. Un allanamiento en la Población Santa Julia casi lo pilla el jueves, pero voló hasta La Pintana. Saltando de techo en techo, en su huida cayó en el patio de un vecino de armas tomar, que lo amenazó con un cuchillo y le cerró el paso hasta que llegó Carabineros.
Esposado, “El Cacatúa” fue subido en una camioneta de Carabineros, con tanta mala suerte que cuando era trasladado hasta el OS-9, el vehículo chocó con otro auto y se volcó. Tres carabineros quedaron con fracturas, mientras que al delincuente, pese a los golpes, no se le quebró ni una pluma. Ayer fue formalizado por el fiscal Patricio Caroca en la Posta del Hospital Barros Luco.
“Se le presentaron cargos por el robo con intimidación y robo en lugar habitado. No tiene derecho a beneficios por sus antecedentes y podría enfrentar penas que van de 5 años y un día a 15 años. Si se acreditan agravantes, la pena podría partir de 10 años hacia arriba”, explicó Caroca.