La batalla del gas invernadero
El gran negocio
C omo solución para los gases que causan el efecto invernadero se habla de convertirlos en piedra, o en un líquido parecido a una melaza y confinarlo muy por debajo del lecho marino. Las ideas podrían sonar a ciencia ficción, pero los científicos las están llevando adelante, en momentos en que muchos países se preparan para enterrar gases de efecto invernadero capturados en los próximos años, como parte de la lucha contra el calentamiento global. Los analistas dicen que la búsqueda de una tecnología adecuada podría convertirse en un mercado de más de 150.000 millones de dólares. Pero una gran preocupación es que los gases podrían generar pérdidas por los emplazamientos subterráneos mal elegidos, o que tal vez los gases podrían salirse con un terremoto. Tales pérdidas podrían ser mortales y avivarían el cambio climático. Solución podría ser petrificar o licuar gases como el dióxido de carbono -liberado por ejemplo por plantas y fábricas que funcionan a carbón, petróleo o gas natural- si los obstáculos técnicos pueden ser superados y si los costos no son excesivos.