Al hombre más honrado de Chile también lo engañó un cajero automático
Juan González no podía recuperar 60 mil pesos
“Yo soy el hombre más honrado de Chile, pero conmigo no lo han sido”, asegura Juan González, un jubilado de 57 años que pasa sus días como conserje de un edificio en el centro de Santiago.
Con su tarjeta en la mano, el pequeño hombre de ojos azules dice que también fue favorecido por un cajero feliz -como uno de Copiapó que regaló casi 15 millones de pesos por billetes mal colocados-, pero de carne y hueso, y en dos oportunidades.
En 1989, en la caja de un banco, le cambiaron un cheque y le entregaron un millón 750 mil pesos en vez de 175 mil.
“Apenas me percaté del error, avisé altiro al banco. El cajero estaba sudando de tanto buscar los billetes. Y en 1999, otro cajero me entregó 22 millones en vez de 2. Ahí también di aviso y los devolví de inmediato”, recuerda González.
Sin embargo, hace un mes al jubilado le tocó al revés, en un cajero automático. En una farmacia del Paseo Bulnes hizo un giro por 60 mil pesos y el dispensador no le dio los billetes.
“Esperé unos minutos, pero no pasó nada. Después inserté la tarjeta para ver el saldo y me habían descontado las 60 lucas”, cuenta González.
El conserje hizo los reclamos correspondientes y se dirigió al banco, pero sólo recibió una carta de respuesta. “El papel dice que me iban a solucionar el tema en ¡90 días! Yo necesito mi dinero”, reclama el hombre más honrado de Chile, como se hace llamar.
-¿Y todavía espera?
-No, se demoraron un mes, pero yo devolvía la plata de inmediato, porque sabía que le podía traer un problema a otra persona. Los bancos no piensan en la gente cuando es al revés.