Pillan a ingenioso chileno que ideó carro para entrar ilegal a EE.UU.
Rafael Corvalán fue detenido en puente sobre el río Grande por la policía de Texas
L os policías norteamericanos que vigilan la frontera con México, en el estado de Texas, están acostumbrados a ver toda clase de pillerías de personas que quieren entrar ilegalmente a su país, pero la última, protagonizada por un chileno, los sorprendió.
Rafael Ernesto Corvalán Herrera, de 33 años, pagó 180 mil pesos a unos contrabandistas mexicanos para subirse a una camilla de metal con ruedas, similar a las que usan los mecánicos para revisar los autos, que iba encajada en las vigas bajo el Puente Internacional Córdoba Américas, en el río Grande.
A nueve metros de altura y acostado de espaldas, Corvalán debía impulsarse con sus propias piernas, apoyándolas sobre su “techo”, que en realidad es la parte de abajo de la carretera. El viaje clandestino se interrumpió cuando una de las ruedas se atoró, a 27 metros de su destino. Los contrabandistas mexicanos, que estaban transportando a otras cuatro personas, le mandaron decir que le iban a enviar otro carrito, lo que nunca ocurrió.
José Romero, agente especial de la Policía de Frontera de El Paso, contó que advirtieron a Corvalán durante un patrullaje de rutina, el domingo pasado. “Al ver para arriba notaron que había una persona escondiéndose, o sea, abajo del puente. Les pidieron a los bomberos que trajeran una escalera, lo bajaron y al principio dijo que era mexicano. Es posible que haya estado ahí 15 a 18 horas. Estaba un poco cansado. Lo bueno es que no falló el carrito mientras estaba arriba de la carretera, del canal o del río, porque habría muerto”, relató.
Al comprobar la identidad de Corvalán, la policía no sólo descubrió que en realidad es chileno, sino que había sido deportado el 2003 por una acusación de abuso sexual en Florida. Ahora está preso y enfrenta un cargo por delito mayor al volver habiendo sido expulsado.
La noticia dejó estupefacto a Alberto Barros, quien lo contrató en junio de 2007 en su planta de revisión técnica en Melipilla, y quien no sabía de la deportación.
“Creía que volvió por peleas familiares. Era sobrino de mi esposa, que falleció. Salió de vacaciones a fines de marzo, dijo que se iba para México y que volvía. Él se crió en Miami, porque su familia se fue para allá cuando él tenía 3 o 4 años. Acá tiene todas sus cosas, una casa amoblada en Cartagena y hasta un vehículo. Debe de haber tratado de ir a verlos”, contó.
Padrastro embarazó a niña de 12 años
Dice que se equivocó
La pequeña J.R.U. cumplirá 13 años el 15 de mayo, pero tal vez para esa fecha ya estará preocupada de alimentar a su primer hijo. No tiene certeza, porque los médicos no han podido determinar si tiene seis u ocho meses de embarazo. Además, la guagua viene con problemas. Lo que sí está claro es que la niña ni siquiera tenía pololo.
De hecho, esa fue la respuesta de la madre de la niña cuando una tía le formuló su extrañeza por el abultado abdomen de la pequeña.
El misterio lo develó la niña, quien acusó a José Luis Crespo, su padrastro, de 35 años, como el progenitor de la guagua.
Según declaró la madre de la niña, cuando enfrentó a Crespo, su pareja, le habría dicho que se confundió una noche y pensó que era su mujer. El acusado quedó en prisión preventiva y arriesga 20 años de cárcel.