Lo que más les cuesta a las mujeres es el offside
Jenny Matus, la bibliotecaria que enseña a mandar en la cancha
C on mano firme, tal como maneja su vida y a sus dos hijos, Jenny Matus impone respeto en la cancha. No por nada esta versión femenina de los odiados hombres de negro, que en la semana trabaja como bibliotecaria de un colegio en Lo Espejo, detalla cómo borró de un pitazo las dificultades que le ponían para pichanguear.
“Tenía muchos problemas para jugar y ahora ya no porque dejé a mi marido”, comenta con malicia. “Mi pasión es la cancha”, remata.
Esa misma determinación es la que les inculca a 25 jóvenes de esa comuna, que son la primera generación completamente femenina en realizar el curso de referí, apoyadas por el Mideplan, Fosis y el Instituto Nacional del Fútbol.
Dentro de dos meses, podrán dirigir en forma remunerada encuentros infantiles y de baby fútbol.
-Jenny, ¿qué es lo más difícil de aprender?
-Lo que más cuesta es el offside, porque la jugada es muy rápida, al límite. Además, es complicada de entender a la primera.
-¿Y cuánto les van a pagar por partido?
-Hay discriminación. A los varones les dan cinco mil pesos y a nosotras dos mil. Pero la experiencia es rica. Es bueno demostrarles a los hombres que uno puede ser igual a ellos.