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Niño de 13 años se lanzó por la ventana de su casa para atrapar a un ladrón

Saltó tres metros, marcó el 133 desde un celular y se escondió en un jardín a esperar que la policía llegara

E ra la una de la tarde y R.C.R, de 17 años, deambulaba por el acomodado sector de calle Rancagua con Playa Blanca, en Iquique. Ni una mosca volaba por el barrio. Después de varias vueltas el adolescente le echó el ojo a una gran casa de dos pisos y paredes verdes que se veía deshabitada.

Entusiasmado ante la posibilidad de hacerse de un botín, el bandido saltó la reja y se las ingenió para entrar a la casona. Rompió la chapa de la puerta y empezó a registrarlo todo, hasta que en el pasillo de la casa, se encontró frente a frente con un niño.

Era J.K.M, de 13 años, quien estaba solo en la casa cuando escuchó ruidos extraños en el primer piso. Sin esperar encontrarse con un ladrón, el niño bajó a investigar y se topó con el intruso. De inmediato, el chico reaccionó y salió corriendo por toda la casa.

“Apenas se encontraron, el ladrón de aspecto desgarbado, alto, flaco y con los ojos como un zombie, lo amenazó y lo salió persiguiendo con el cuchillo y un fierro”, cuenta el fiscal Hardy Torres, quien tomó el caso.

En la persecución, el niño subió las escaleras, llegó a una habitación y alcanzó a tomar un celular. Sin detenerse a pensar, abrió la ventana y se lanzó antes de que el malandrín le diera alcance. Una vez abajo, marcó el 133 de Carabineros. “Se tiró por la ventana a una altura de más de tres metros y quedó ileso. Tuvo una reacción muy valiente y defendió su hogar sin medir las consecuencias”, agrega Torres.

En vez de salir corriendo, el pequeño se escondió en el antejardín de su vecino y -muy decidido- no le quitó la vista al delincuente. A los pocos minutos, el sargento segundo Jorge Fuentes y el carabinero Rodrigo Contreras llegaron a la casa. El rufián justo se aprestaba a huir. “Estaba abriendo la puerta y llevaba una mochila cargada con objetos”, dice el fiscal.

En ese momento, el chiquillo salió de su escondite y a viva voz acusó al malhechor. “Lo señaló y ayudó a los policías a reconocer todas las pertenencias”, contó Torres. Al rato llegaron los padres del niño y éste pudo volver a su casa.

La familia quedó en shock por la experiencia. El niño no ha vuelto a salir de su casa y su padre ayer asistió al control de detención del asaltante, a quien miró a la distancia con rencor.

Actuó como un héroe

Daniel Muñoz elogia al iquiqueño

Aunque en “Huaiquimán y Tolosa” encarna al personaje más mesurado a la hora de enfrentar a asaltantes y delincuentes, el actor Daniel Muñoz opina que el niño iquiqueño es un héroe con todas sus letras. “Habría sido ideal que se hubiese inspirado en nuestros personajes para actuar así, pero bueno…”, comenta risueño el protagonista de la serie de detectives de bajo presupuesto.

“Un niño a los 13 años ya tiene claro los riesgos que se corren al enfrentar a delincuentes. Pero el actuó como un héroe, siguió sus instintos y actuó pasionalmente sin medir muy bien las consecuencias, porque corrió un riesgo vital por no dejarse violentar”, agrega.

Para Muñoz, la valentía del iquiqueño es “digna de ejemplo, porque se arriesgó por salvar su casa”.

 
 
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