Los distendidos días de Marlen en la costa: Estoy pasándolo regio
Tras un polémico 2007, la showoman lleva tres semanas refugiada en Zapallar
D espués de un 2007 convulsionado, no exento de polémicas e incluso con separación mediante, Marlen Olivari optó por desaparecer. Ya sin las mismas oportunidades laborales de antes y sin Roberto Dueñas al lado, la showoman se refugió en la tranquilidad de Zapallar para “empezar otra vez”.
Así al menos define ella estas últimas tres semanas en el balneario, donde no sólo ha gozado de los rayos de sol que la tienen bronceadísima, sino también de la compañía de su hermana Patricia; la pareja de ésta; su mamá Isabel Mayer y un sobrino.
“Necesitaba tomarme un descanso en serio, largo”, cuenta la muchacha cuyas últimas apariciones públicas han estado cruzadas por los desaciertos. “Así es que ahora estoy de vacaciones, súper bien, pasándolo regio”, agrega al teléfono desde la Quinta Región.
Marlen hasta se ha animado a bajar a la playa, algo que no acostumbraba hacer. “El jueves pasado estuvo tomando sol en la arena. Es bien simpática. Después comió algo en el César”, cuenta Francisco, encargado de los baños playeros.
Rodrigo, un lugareño, hasta se tomó fotos con ella. “Pensé que no iba a querer tomarse una foto y fue re buena onda. En mi casa me envidian”, lanza orgulloso de su hazaña.
-Harto tiempo en la playita, Marlen. ¿Tu primer verano sin hacer revista, sin trabajar?
-Sí. Pero a fines de febrero volveré a las pistas. Ahora me preocupa disfrutar de la vida.
Y vaya que lo ha hecho. Porque no todo ha sido descanso para la ex chica “Morandé”. “En la semana hicieron una fiesta que duró dos días. Si la música se escuchaba hasta en la caleta”, revela indiscreta la empleada de una bencinera, aludiendo a la fiesta que hicieron en la lujosa residencia de su cuñado en calle Francisco de Paula.