Villalobos ratificó su pasta goleadora
El 8 azul fue la figura de su equipo, pese a que marcó sólo un gol y se perdió varios
Manuel Villalobos pudo haber tenido una jornada gloriosa ayer en el Estadio Monumental, pero Marcelo Altamirano, el arquero rival, quedó con las manos hinchadas para decir otra cosa. Pese a ello, el ex delantero de Ñublense ratificó todo lo mostrado en los partidos de pretemporada.
Aparte de marcar el primer gol de su equipo, definiendo con seguridad ante la salida del portero, tuvo al menos seis ocasiones claras de gol más: de cabeza, de derecha, de izquierda y a quemarropa, pero no pudo marcar de nuevo.
Villalobos fue ubicado como punta de lanza por el técnico Arturo Salah, circulando básicamente por el área misma, tratando de recibir las habilitaciones de los dos abrelatas que puso el entrenador por las puntas: Emilio Hernández y Raúl Estévez.
En esta dinámica, el que mejor lo hizo fue Hernández, quien logró darle múltiples pases a Villagol, pero su exasperante manía por no soltar nunca el balón a tiempo conspira contra su efectividad.
“Estoy contento por haber marcado en un partido oficial. Tengo que seguir luchando para ganarme un puesto, porque cualquiera puede jugar en este equipo. Me sentí bastante bien, pero sin duda que esto de jugar sin público es bastante raro. Eso más el calor nos mató. Por eso nos vimos tan lentos, pero seguro que esto lo vamos a corregir con el tiempo”, reflexionó el nuevo goleador azul.
El afiebrado aliento de los hinchas
Los de Abajo vivieron el partido en las afueras del Monumental
Un Suzuki Maruti gris se estacionó en las afueras del Monumental, a unos 200 metros de la entrada de avenida Marathon, y a los pocos minutos una mujer anunciaba: “Entró la U, entró la U, Lucho”, dijo y el dueño del vehículo subía el volumen de la radio.
En la cancha de Pedreros, el equipo de Salah ingresaba al campo para enfrentar a Concepción y, en la calle, los hinchas se negaban a abandonar a su cuadro, que se aprestaba a disputar su primer partido sin público. Entre banderas, lienzos y guiados por Anarkía, unos 100 fanáticos quisieron hacer acto de presencia e igual fueron alentar a su elenco desde fuera del estadio, a pesar de que sus gritos apenas lograban escucharse dentro de la cancha.
Estévez, el achanchado
Decepcionó en su primer partido oficial
Si la obligación de buscar una gran figura ayer da como resultado el nombre de Manuel Villalobos, el ejercicio inverso entrega un nombre del que se esperaba bastante más: el argentino Raúl Pipa Estévez. Con una gambeta y modo de avanzar parecidos a los de Javier Zanetti, el atacante buscó por las puntas, pero se cansó al tiro. Al final, rapidito estaba caminando en la cancha, como de paseo,agobiado por el calor y la falta de entusiasmo y motivación ante un estadio vacío.