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Belisario y El hombre ardiente pasan sus penas en bar de Hemingway

Pepe Auth no era de fierro y horas antes había vivido gran susto en La Habana

L a visita que dirigentes del PPD realizan a Cuba quedará en los anales de la colectividad por una infeliz circunstancia: el maldito cólico renal que le subió la presión a Pepe Auth, secretario general del partido, que lo mandó a un hospital habanero y que no le permitió estrenar su alabado look a lo “Hombre ardiente”, que aparte del sombrero blanco de ala ancha, también le lleva pelo en pecho.

“La enfermedad lo dejó fuera de gran parte de las actividades de esta gira, que para nosotros es muy importante. Pepe era uno de los principales impulsores de la visita”, comenta el diputado Jaime Quintana, jefe de la bancada PPD, y quien a última hora tuvo que bajarse del viaje.

“No se podía llorar”

Al teléfono desde Matanzas, con una voz bastante menos vigorosa que la de sus habituales alocuciones, Pepe Auth relató la experiencia. “Estoy convaleciente todavía. Los dolores del cólico van y vienen. Tengo que ponerme a caminar por la casa buscando una posición en que no me duela”, cuenta El hombre ardiente.

Descontando su paso por el hospital, Auth tuvo tiempo de reanimar al ex ministro del Interior, Belisario Velasco, quien disfruta de unos días de descanso en la isla de Fidel, donde pasa las penas por su salida obligada de La Moneda. “Estuvimos con Belisario en el Floridita , sacándonos fotos junto al busto de Hemingway, que está colocado en el mismo lugar donde el escritor solía tomarse sus daikiris”.

-¿Lloró con el cálculo?

-No. Los valientes mueren de pie. Aparte que había enfermeras frente a las cuales no es bien visto llorar ni gritar.

-Cuba es el mejor lugar para enfermarse.

-Claro. Imagínate que me hicieron muchos exámenes y todo gratis, con la más moderna tecnología, además. En Chile habría tenido que pagar como 600 lucas.

Doctor Girardi

Uno que vivió el dolor de Auth en vivo y en directo fue el senador y médico Guido Girardi. “El problema es que se le juntó con el Alzheimer que tiene Pepe”, bromea el parlamentario. “Lo grave es que le descubrieron una hipertensión arterial crónica, que Pepe no sabía que tenía. Como consecuencia de esa hipertensión, más el dolor del cálculo, hizo una crisis”, señala más serio.

-¿Cómo ve al Hombre ardiente?

-Digamos que sufrió harto.

Periodista furiosa puso sabor a reunión de Foxley

La encargada de prensa de la cancillería, Macarena Ulloa, subió y bajó a medio mundo

Mediodía en el piso 15 de la cancillería. El ministro Alejandro Foxley está reunido con el embajador de Chile en Perú, Cristián Barros, quien fue llamado a informar tras la demanda peruana en el tribunal de La Haya. La reunión se extiende y la prensa languidece en la espera.

De repente aparece Macarena Ulloa, periodista del ministerio. Su misión: poner en orden a los reporteros a punta de gritos. La funcionaria las emprende contra quienes captan imágenes de la cita. “¡Son un desastre, no los dejaré entrar más!”, espeta. Nadie entiende el motivo de su rabia.

A los pocos minutos aparece de nuevo, el rostro desencajado. “¡Silencio! De adentro están reclamando por la bulla”, argumenta. Al parecer las conversaciones de los periodistas desconcentran a Foxley y Barros.

La prensa está aburrida y empieza a abuchear. Ahí sale el ministro. Señala que el embajador se quedará el tiempo que sea necesario y que la próxima semana será la primera reunión del consejo asesor de juristas expertos que colaborará con el gobierno para enfrentar la demanda. La reunión termina y por cierto nadie se despide de la colega Ulloa.

 
 
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