Es sano: no toma agua ni duerme
El chino Liu Wenxun
Un chino que duerne sólo dos horas al día y bebe agua una vez al mes goza de buena salud, un caso misterioso para los médicos, según informó el “China Daily”.
Este insomne, Liu Wenxun, de 61 años de edad, es ciudadano de Yangzhou. A los 18 años, Liu desarrolló el hábito de acostarse a medianoche y despertarse a los dos de la madrugada.
Los exámenes físicos regulares determinan que Liu disfruta de buena salud y los médicos no tienen explicación alguna para el caso.
Síndrome del gruñón ataca a machos sensibles
Lo pueden padecer quienes tienen su lado femenino desarrollado
I rritabilidad, ansiedad y llantos sin motivo son algunas de las manifestaciones más claras del síndrome premenstrual, pero estar en “esos días” no sólo afecta a las féminas, también es un mal que puede atacar a los machos, aunque no a todos.
Los hombres más vulnerables a este cambio anímico, denominado por el doctor en biología Gerald Lincoln como “síndrome del hombre irritable o gruñón”, son los que tienen más desarrollado su lado femenino y los que caen en el estrés cuando se sienten presionados. Es en estos casos que el nivel de la hormona masculina, o sea la testosterona, puede alterarse y ocasionar un quiebre emocional que los acerca a una realidad similar a la que enfrentan todos los meses las mujeres.
“Los varones que desarrollan su lado femenino tienden a manejar mayor susceptibilidad emocional, y aunque no está determinado por las hormonas como en el caso de las mujeres, esas situaciones generan una descompensación que no saben manejar”, explica la sicóloga Pilar Sordo, en el marco del lanzamiento de “Yaz”, un nuevo anticonceptivo de Bayer.
-Entonces los machos también tienen “esos días”.
-No es algo que se dé en forma cíclica ni tiene el mismo origen que el síndrome premenstrual. Responde a cambios más bien sicológicos, pero es cierto que algunos hombres tienen días en que andan más idiotas, mal genio, incluso son peores que las mujeres.
-Pero a ellos hay que aguantarles el mal carácter.
-Claro, ellos se vanaglorian de su estabilidad y seguridad, pero cuando no cumplen con sus propios objetivos se generan frustraciones y por consiguiente desequilibrio anímico masculino.