Abandonó a su marido porque la hacía trabajar los sábados
Peluquero desesperado le pide que vuelva con una carta en diario de Angol
E l peluquero de la Vega de Angol, Luis Carrasco, está desesperado. Su mujer, también peluquera, lo dejó el 28 de septiembre pasado. Desde ese día, no ha sabido nada de ella y su vida se convirtió en un infierno.
“Yo y mi hijo Matías, que la queremos mucho le pedimos que regrese, porque la amamos”.
Sonia Espinoza Ulloa, de 44 años, lo dejó porque Luis la obligaba a trabajar los días sábados en la peluquería de ambos. Hastiada del carácter trabajólico de su marido, agarró sus cosas y desapareció, dejando al hombre sumido en una depresión.
“Le pedí que trabajara el día sábado, día que ella se lo dedica a Dios”.
La cosa es que ahora Luis está arrepentido por haber obligado a Sonia a trabajar ese día. Su mujer es adventista y, por su religión, los sábados están consagrados a la oración. Desconsolado y cabizbajo, el hombre llegó el miércoles pasado al diario Renacer de Angol.
Entre sus manos, portaba una hoja de cuaderno cuadriculado escrita con letra temblorosa. Pidió que por favor se la publicaran. En ella, le suplica perdón a su mujer.
“No puedo competir con Dios. Le juro que no trabajaré un sábado más y dedicaré el resto de mi vida a Dios. Por lo demás no es difícil, cada vez que he ido a la iglesia he sido bien recibido”.
Tras conseguir su romántico objetivo, Luis abandonó la redacción del periódico y se fue misterioso, sin decir palabra ni dejar un teléfono de contacto. Ayer, todo Angol leyó su epístola de arrepentimiento. Pero eso a Luis no le interesa, sólo quiere que Sonia la vea, crea en su promesa y vuelva al hogar.
“Es pecado” David Morales, pastor de la Iglesia Adventista del Séptimo Día de Angol, quedó impactado con la carta de arrepentimiento del peluquero. “No sabía de este problema, pero aquí vamos a tener que propiciar un encuentro entre ambos. Ellos tienen que conversar”, explicó.
-¿Comprende la decisión de la mujer de abandonarlo?
-La entiendo. Nosotros estamos porque la familia permanezca unida, pero me parece mal que don Luis obligue a su mujer a trabajar un sábado.
-¿Es pecado trabajar ese día?
-El sábado hay que consagrárselo a Dios, ese es un mandato de Él. Ir contra un mandato de Dios, es pecado.