El insólito representante legal de las palmeras
El agrónomo José Manuel Tagle se hizo pasar a través de una carta como una de las especies maltratadas
“No, esto no es una chacota”, dice José Manuel Tagle Errázuriz, cuando se le pregunta si alguien ya lo ha molestado diciéndole el Hombre-Palmera o alguna otra tontería por el estilo. Hace una pausa señorial y prosigue con una voz ronca y seria, llena de autoridad: “Aquí lo importante son las especies arbóreas y lo mal que las cuidamos”.
Claro que a los 20 segundos este agrónomo de 50 años, egresado de la Universidad Católica, deja salir su otro yo junto a una larga carcajada: “Bueno, en realidad podría ser el nuevo representante legal de las dos palmeras chilenas”.
Tagle pasó semanas tratando de que varios medios escritos le publicaran una ingeniosa carta en favor de la imponente Jubaea Spectabilis , también llamada Jubaea Chilensis , la palmera nativa, la más austral del mundo.
El problema es que nadie quería hacerlo, porque la misiva iba firmada por Jubaea Chilensis y escrita en primera persona por ella misma, por la propia palmera, que hablaba de sus desventuras, de sus hermanas muertas en la calle Dieciocho o Santa Isabel, de los cabezadura que pasan regándola indiscriminadamente y la ahogan, y de los inconscientes que le cortan sus hojitas verdes y la dejan semidesnuda.
“En fin, yo soy un ecologista de bajo perfil, pero tuve que terminar poniendo mi nombre”, rezongó el agrónomo, residente de la comuna de Padre Hurtado y esperanzado de que sus defendidas tengan algún día un suelo mejor.
“Las cartas fueron una estrategia atípica para llamar la atención, pero el problema de fondo es real. Yo soy un amante de las plantas buenas y da pena ver cómo las maltratan en las calles. En Chile hacemos todo a la brutanteque . Por ejemplo, para cortar el pasto alrededor de una palmera joven hay que levantar sus hojas, pues, no cortarlas. ¡Cómo tan brutos!”.
Fundación al rescate En todo caso, Tagle Errázuriz no está solo. Francisco Moreno, presidente de la Fundación por la Recuperación y Fomento de la Palma Chilena, le expresó su apoyo y agradecimiento.
“Qué grato es saber que existen más personas preocupadas de esto. Además, él nos aportó una visión muy interesante, porque sus recomendaciones, como evitar el riego excesivo y aprender a arrancar las hojas secas desde la base, son justo lo que necesitamos: que la gente de la calle aprenda a cuidarlas”, dijo.