Vidente chilena y Madeleine: Percibo puentes, antenas y un perímetro de 800 metros
Mentalista Isabel Ávila asegura saber dónde está exactamente la pequeña desaparecida en mayo
V estida con un impecable traje color beige, zapatos con taco y una elegante cartera que decía Louis Vuitton, Isabel Ávila, la mentalista de Chimbarongo, llegó puntual, a la una de la tarde, a la Embajada de Portugal, en Las Condes. Tenía una cita que había esperado por mucho tiempo. Se iba a reunir con Luís Filippe, embajador de ese país en Chile y a él le iba a entregar un croquis que hizo la semana pasada.
En él, la síquica dibujó las coordenadas exactas del lugar que ella ubicó como el paradero actual de la pequeña británica Madeleine McCann, quien desapareció el tres de mayo en el balneario Praia da Luz, donde estaba de vacaciones con sus padres y hermanos. Desde entonces la búsqueda ha sido mundial y las teorías sobre lo que sucedió con la niña son una avalancha.
Una hora y media tardó en salir de la representación lusa la vidente. No la recibió el embajador, pero sí la cónsul, Lucía Portugal Nuncio.
“Por fin llegó el día”, exclamó sonriente la síquica al salir del edificio. Un hombre y una mujer se le fueron encima para pedirle que los ayudara a encontrar a un familiar, tal como lo hizo la mujer de Chimbarongo con el joven universitario Santiago Errázuriz, a quien ubicó muerto en el Mapocho. O como cuando encontró, bajo la nieve, a varios de los conscriptos muertos en Antuco.
-¿Cómo la recibió la cónsul, Isabel?
-Fui muy bien acogida. Dijo que el croquis estaba correcto. Ella me cree, me conoce y sabe que he trabajado en muchos casos ayudando a la policía. Todo lo que le pasé será enviado a Lisboa.
-¿En qué consiste el croquis?
-Son puntos de referencia que permiten determinar un perímetro de búsqueda. Lo elaboré hace una semana, pero desde hace tiempo que lo tenía en la mente.
-¿Cuánto mide el perímetro, según sus datos?
-Unos 800 metros y por lo que percibo, ese lugar no ha sido trabajado.
-¿Dónde está Madeleine?
-Ella no ha salido de Portugal, pero las precisiones sólo las sabe la cónsul. Tengo que respetar el dolor de los padres, ellos han sufrido mucho y no están involucrados.
-¿Cómo lo sabe?
-Me basé en la foto de Maddie. Pero aclaro que yo no veo nada, son ideas que me llegan y yo las plasmo en un bosquejo. En este caso percibo puentes, después antenas y así voy armando el perímetro. Pero te repito, no puedo decir más.
-¿Y siempre son las mismas ideas?
-Sí, las he recibido desde su desaparición y no han cambiado.
-Entonces Maddie no se ha movido. Está muerta.
-Mmm (asiente con la cabeza)
-¿Va a ir a Portugal?
-Estamos en conversaciones con la embajada. Hay un empresario de las comunicaciones que me quiere costear los pasajes y la estada. Él tiene cinco hijos y está muy conmovido con el caso, pero no quiere que se sepa quién es. Pero si no se puede, yo igual percibo que un policía puede venir desde allá.
Parece que había un puente
Mirna Schindler
La periodista Mirna Schindler, quien viajó a Portugal y entrevistó a los padres de Madeleine, dice que hay que tomar con cautela el croquis de la mentalista. “Nosotros hicimos una investigación profesional. Es difícil darle crédito, porque ella está parada desde otra esquina, aunque todo lo que pueda ayudar, se apoya”, dice.
-¿Recuerdas algún puente o antena cerca del lugar?
-Me parece que había un puente como a nueve kilómetros.
Juan Carlos Segovia, el camarógrafo que acompañó a la periodista de “Informe Especial”, recuerda con nitidez las coordenadas que dice la síquica: “Hay una antena de transmisión de celulares que está en un acantilado, sobre Praia da Luz, como a cuatro kilómetros de donde desapareció. Y a tres kilómetros hay un puente”.