La gran hazaña de Don Nelson
Dio vuelta la serie ante Audax y está en semifinales
N elson Acosta, Don Nelson o simplemente el Pelado Acosta, es un hombre hecho para las grandes ocasiones. Eso es lo que dice el mito que sus aciertos han creado. Suerte, para algunos; una varita mágica, para otros; capacidad de motivar, para sus seguidores. Ni los escándalos de la Selección, como el Cucutazo o el Puertordazo, o sus traspiés eliminatorios, han podido extinguir esa estrella luminosa que tiene el entrenador para lograr proezas con poco material.
Llevó a Unión Española a los cuartos de final de una Copa Libertadores, llevó a la Roja a los octavos de final de un Mundial, fue tercero en unos Juegos Olímpicos y sacó campeón a Cobreloa.
Ayer llegaba a Macul al mando de Everton con una desventaja de 3-0 en su propia casa, pero Acosta no estaba muerto, apenas cataléptico.
A medida que el partido avanzaba y Don Nelson rompía el frío santiaguino, comenzaba a agitar sus brazos y a retar a sus dirigidos para que fueran por un gol. Cuando este llegó a través de un penal de Cristián Canío, se paró de su asiento y no se volvió a sentar. En el entretiempo, lanzó sus dotes de clarividente. “Nos dijo que si hacíamos otro gol, ellos podían arrugar”, contó el zaguero Cristián Oviedo.
Y así ocurrió, cuando el trasandino Ezequiel Miralles anotó un golazo que puso nervioso a Audax, el mismo equipo que en diciembre pasado se pegó una arrugada mundial ante Universidad de Concepción tras llegar con un triunfo de ventaja a la revancha. Carlos Villanueva gestó el descuento que se suponía de la tranquilidad al ponerle un balón en la cabeza a Carlos Garrido, pero entonces Don Nelson saltó y comenzó a arengar a sus muchachos. Otro gol de Canío reflotó sus esperanzas, y tras hacer algunos cambios, el calvo estratega comenzó a gritar a sus dirigidos para que atacaran por las bandas.
No se desesperaron y así, cuando el partido ya expiraba y Audax rogaba para que no volvieran los fantasmas, apareció el zaguero Oviedo, el mismo de la charla, para coronar la gesta oro y cielo. “Lo único que sabía era marcar a los delanteros. Ahora marqué, pero un golazo”, dijo el emocionado defensa.
Cuando el juez Jorge Osorio pitó el término del encuentro, Don Nelson explotó de felicidad. Saltó, agitó los brazos en su celebración característica, se abrazó con todo el mundo y corrió a festejar con unos 300 evertonianos.
-¿Celebró más que los goles de Marcelo Salas a Italia el 98?
-Ja, creo que fue parecido. Nunca perdí la fe de dar vuelta la serie y al final me emocioné mucho, sobre todo por la gente de Viña del Mar que el año pasado sufrió mucho. La forma en que clasificamos es una alegría.
El triste adiós del Piña
Hoy viaja con la Selección a Toulon
Carlos Villanueva sale cojeando del camarín número 4 del estadio Monumental. Lleva en sus manos una bolsa, seguramente con sus zapatos de fútbol, y dice que no quiere hablar. Pudo ser su último partido por Audax Italiano y fue la peor despedida imaginable. Su talento no fue suficiente para que el cuadro de Raúl Toro enmendara su mala fama de que siempre le falta la puntada final: para avanzar en los playoffs, para ser campeón, para clasificar a la segunda fase de la Libertadores.
Anoche se integró a la Selección que hoy viaja a Francia al torneo “Esperanzas de Toulon”, junto con sus compañeros Fabián Orellana y Nicolás Corvetto, pero a la vuelta es muy probable que emigre del cuadro itálico, porque maneja ofertas de Brasil y España.
Las cartas estaban con el Pelado
Tarotista anunció su triunfo
La tarotista Karem Rodovalho lo dijo el lunes en una nota para el programa de Canal 13 “En la barra con Aldo”: los clasificados a semifinales de los playoffs serán la U, Colo Colo, Ñublense y… ¡Everton!
Por supuesto ni el bueno de Aldo Schiappacasse ni sus escuderos, todos empaquetados en esos curiosos chalecos cortos y corbatas apretadas, le creyeron mucho. Y quién podría hacerlo, si Audax había ganado 3-0 en el duelo de ida. Pero las cartas estaban con Acosta y la tarotista se anotó un porotazo. Hoy se sabrá si acertó en pleno y Ñublense elimina a Cobreloa en Concepción.