Impacto en Arica: fieles aseguran haber visto imagen de la Virgen
El enigma ocurrió en el Santuario de Las Peñas
“La verdad es que en ese minuto yo estaba dentro del templo, pero afuera se escuchaba un tremendo barullo, gente que corría y otros que gritaban”, contó Mary, una de las encargadas de la parroquia Nuestra Señora del Rosario de Las Peñas, en Arica.
Este templo se ubica justo en el centro de la ciudad, pero el santuario que le da nombre queda en la quebrada de Livilcar, a 74 kilómetros, y se accede a él por una carretera y complicados senderos de tierra y piedras.
Fue allí donde el sábado, a medianoche, una centena de peregrinos y bailarines de la fiesta de la Virgen de Las Peñas aseguran haber visto una luz en una de las paredes rocosas del cerro, muy cerca del templo, con la nítida figura de la Virgen.
“Fue muy lindo, porque parecía que ella nos saludaba y se movía”, dijo Rosa, otra persona cercana a la parroquia y quien sí vio la misteriosa aparición.
Entre los testigos también estaba Jorge Corrales, cuyo hijo tomó una cámara de video y alcanzó a grabar la imagen. Ésta medía dos metros de altura y se veía al otro lado del río San José.
“Duró unos pocos minutos, pero algunas señoras se pusieron a llorar, mientras otras rezaban o se arrodillaban”, relató Corrales al diario La Estrella de Arica.
En la tercera comisaría de Arica, encargados de la seguridad de la festividad, aseguraron no haber visto nada fuera de lo normal, aunque sí escucharon a mucha gente comentando la aparición.
Tierra mágica La fiesta de la “Virgen de Las Peñas” es muy tradicional en esa zona y data de hace siglos. Todos los años se celebra a partir del primer domingo de octubre. Y al igual que otras festividades religiosas, como La Tirana, también reúne a diferentes grupos de bailes, aunque por su dificultad de acceso es bastante menos “turística” que ésta última.
Su origen justamente se asocia a varias leyendas del folclor que cuentan sobre la aparición de la Virgen en ese roquerío.
El sacerdote Mario Maldonado es el actual rector del santuario, y aunque aseguró que en el minuto de la aparición él no estaba presente, también dijo que no lo sorprendía demasiado.
“No es la primera vez. Hace tres años también ocurrió algo muy parecido, y antes fue en los años 80. La gente también ha creído ver o sentir otras cosas, como brisas repentinas y corrientes cálidas en el río”, contó.
-¿Y qué cree usted?
-De una u otra forma son señales milagrosas que nos llaman a la fe, porque siempre ocurren en periodos especiales, cuando hay desorden o diferencias. No sé exactamente de dónde puede venir esa luz en medio de la noche de un lugar desértico, pero siento que cuando pasa nos unimos más. Como si nos recordara concentrarnos en la fe.