Benglio: En Chile me trataron como a un delincuente
El defensor de Tigre recuerda la acción en que lesionó a Alexis Sánchez
S i de algo está seguro Juan Carlos Benglio, el zaguero de Tigre que lesionó a Alexis Sánchez el pasado 23 de septiembre, es que hasta ese día su nombre apenas lo conocían los hinchas de su club, su familia y los vecinos de Pacheco, el barrio de toda su vida, ubicado en el municipio de San Fernando, al norte de Capital Federal.
Aquella desafortunada acción no sólo lo convirtió en un personaje público en su país, sino que también lo transformó en el enemigo número uno del hincha chileno, toda vez que la popularidad de Sánchez subía a punta de goles con la camiseta banda sangre.
“Fue increíble todo lo que pasó a partir de ese momento. Me acuerdo que esa tarde, después del partido, estaba dirigiendo a mi hijo en el club del barrio y mi celular no paraba de sonar. No entendía nada y, como tú me ves, soy un tipo tímido. No sabía como actuar. Después salía en todos los programas de televisión. Pasé una semana muy fuerte”, afirma este hombre de 27 años, que hasta hace poco iba en bicicleta a los entrenamientos y que hoy, gracias a la buena campaña del club, aspira a comprar su primera casa: “Pero siempre acá, en Pacheco. De aquí no me muevo”.
Por ahora, Benglio vive junto a su señora y sus dos hijos, Matías y Franco, en una pequeña casa que se construyó en el patio trasero de la propiedad de sus padres.
“Posiblemente esto nadie lo sepa, pero Alexis me mandó su camiseta después del partido. Ustedes creen que si él hubiese pensado que lo quise lesionar, me la habría regalado”, pregunta convencido Benglio, intentando dejar en claro que jamás tuvo mala intención para con el chileno: “Me perjudicó el hecho que el partido entre Chile y Argentina estuviera cerca en el tiempo. Se agrandó todo y quedé como el malo de la película”.
-Pero debes reconocer que fuiste con bastante vehemencia en esa jugada.
-Una cosa es ir fuerte y otra con mala intención. Y te digo que jugadas como esa hay 40 por partido acá. Además, me deja tranquilo que Alexis haya dicho que se lesionó porque se le quedó trabado el pie.
-¿Acaso no hablaron antes del partido que había que ablandar a Sánchez?
-Estás loco. Mira el plantel que tiene River. Habría que entrar predispuesto a pegarles a todos. Y no es así la cosa. Si ves la imagen, puedes ver que apenas me pongo de pie, voy caminando lento a servir el lateral porque nunca sentí el contacto con Alexis. No hubo patada ni nada por el estilo. Todo el revuelo se dio porque Chile y Argentina juegan ahora.
-En Chile te transformaste en un tipo odiado.
-Eso no lo entendí. Porque está bien, se lesionó Alexis, pero yo no maté a nadie y me trataron como si fuera un delincuente. Si algo tengo en mi carrera es una conducta intachable. Me expulsaron una vez en la vida y, para que sepas, pasé 16 partidos consecutivos sin recibir una tarjeta amarilla. Y mira que yo juego muchas veces de stopper, donde estoy en permanente lucha y refriega con los delanteros.
-¿Me estás queriendo decir que eres una blanca paloma?
-No, para nada, pero revisa cuántos defensas logran jugar 16 partidos sin recibir tarjeta amarilla. Para colmo, por primera vez lesiono a un jugador. Entonces, como profesional, también me dolió mucho.
-¿Pudiste hablar con Sánchez después del partido?
-Claro. Al día siguiente nos comunicamos y le expliqué como había sido la jugada. Él entendió todo y ningún rencor conmigo. O sea, eso me dejó muy tranquilo, pese a que en Chile no había diario o canal de televisión que no me matara.