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Valentina Arellano es la versión mejorada de su tía

Dinastía de reinas: sobrina de Carla Ochoa es nueva Miss 17

Fanny Mazuela

“Estoy chocha”, admite Carla Ochoa, cuya sobrina acaba de ganar el concurso Miss 17. Se llama Valentina Arellano, está en cuarto medio, mide un metro 68 y estudia modelaje hace cinco años en la academia de su famosa tía.

Lo suyo es de familia. La mamá de Valentina y hermana de Carlita, Susan Ochoa, había postulado al mismo concurso juvenil el 92. Quedó entre las 17 finalistas, pero no ganó. Eso sí, el 2009 salió segunda reina en una postulación del banco donde trabaja y tiene su propia corona guardada.

La dinastía Ochoa suma además los reinados de la misma Carla: en 1998 obtuvo el tercer puesto en el Miss Chile para Miss Universo, el 2000 logró igual ubicación en el “Reinado Internacional de las flores”, el 2007 se coronó como reina de La Pampilla y al año siguiente como reina del primer Carnaval Internacional de Santiago. Y el 2010 perdió por apenas un voto ante Carola Arregui el cetro de reina del Festival de Viña del Mar.

Como toda la parentela está acostumbrada a las competencias por ser la más linda, fue el abuelo de Valentina, Patricio Ochoa, quien la presentó de puro gusto al concurso de la revista Miss 17 para que viviera la misma experiencia que su madre, pero mejor. “Era como un sueño”, cuenta la chica que es un verdadero clon de su tía. “Tiene las manos y los pies idénticos a la Carla”, dice Susan. “Me dicen que desfilo igual a ella, que camino igual”, confirma la espigada jovencita.

-Dicen que tu sobrina y tú son igualitas, Carla.

-Ah, ¿en serio? Jajajá. Ella es tremendamente femenina y amorosa. Es un dulce.

-¿Qué consejos te dio tu tía para que ganaras, Valentina?

-Que lo disfrutara al máximo y que no estuviera ansiosa. Yo aprendí a modelar mirando a mi tía. A los ocho años la acompañaba a los desfiles y a los programas.

Claro que a Valentina no le gustan las cámaras, la televisión ni la farándula. “No quiero ser modelo, lo tomo como un hobby, yo tengo las cosas bien claras: quiero ser profesional y estudiar odontología, porque puedes ser independiente, sin jefes”, anuncia. “Soy súper estudiosa y tranquila. No me gusta andar como florerito de mesa”, recalca.

Aprendí a modelar mirando a mi tía. A los ocho años la acompañaba a los desfiles




15-11-2018